JUSTIFICACIÓN

La educación económica es una habilidad para la vida, necesaria para contribuir a la formación integral de las personas. Es además, un factor protector directamente relacionado con el bienestar de los individuos y de la sociedad, que ayuda a crecer y a mejorar.

Desde nuestra experiencia en el ámbito de las finanzas y educativo, detectamos la necesidad de incorporar contenidos específicos, ya reflejados en la LOMCE, y contenidos transversales que relacionen adecuadamente otras materias con la educación económica. Todo ello con una metodología adecuada, no solo para que el alumno aprenda almacenando información en su memoria, sino también aplicando esos conocimientos a su realidad diaria, formando así personas verdaderamente preparadas para el futuro. 

Además del QUÉ enseñar, es preciso definir el CÓMO hacerlo, facilitando el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumno y del profesorado. Por este motivo, queremos aportar recursos que ayuden y acompañen al docente en su tarea diaria de formación de personas. Intuimos que los centros educativos y su profesorado, se enfrentan a nuevos retos ante una forma de enseñar diferente. El profesorado está todavía inmerso en un proceso de cambio que comenzó hace aproximadamente dos años, pero aún no se ha afianzado. La atención a la diversidad, el enfoque interdisciplinar, el trabajo multitarea al que se ha enfrentado, han alterado su forma de trabajar. Esa nueva metodología de trabajo, unida al desafío que supone impartir nuevos contenidos, los económico-financieros, especialmente difíciles de llevar a la práctica, demanda materiales y formación, que nuestra Fundación puede aportar con su ayuda.

Ese es nuestro deseo: aportar materiales didácticos, así como, recursos humanos con formación y experiencia para formar al profesorado, vinculando la economía con las emociones, en lo que nos gustaría llamar “Gestión de las emociones económicas”.

En el marco normativo actual de la LOMCE, ya implantada completamente en  Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato, se hace especial hincapié en estimular el espíritu emprendedor y en que la educación sea la clave para conseguir la formación de personas activas con autoconfianza, emprendedoras, innovadoras,  capaces de rehacerse, con valores que contribuyan a la mejora de la sociedad en la que vivimos.  Las habilidades cognitivas, siendo imprescindibles, no son suficientes.

Es necesario, desde edades tempranas, adquirir competencias como el pensamiento crítico, la gestión de la diversidad, el trabajo en equipo, y otras que nosotros también incorporamos por creer firmemente en ellas: resiliencia, entusiasmo, constancia, aceptación del cambio o gestión de las emociones, entre las que nos atrevemos a añadir las emociones económicas. 

Todos los decretos que regulan los currículos educativos de Castilla y León en las diferentes etapas educativas contemplan la educación económica como competencia clave, como elemento transversal y como contenido específico del área de Ciencias Sociales.  La formación profesional también se impregna de esta formación, con un tratamiento más específico a través de las familias profesionales de Administración y Gestión y Comercio y Marketing. La norma, por lo tanto, ya ha tenido en cuenta la necesidad de incorporar esta educación. Ahora es el momento de adentrarnos en el para quién, cómo, cuándo y dónde intervenir para conseguir nuestro objetivo: enseñar a niños, jóvenes y quizá también a los adultos, educación económica y financiera y transmitirles ideas que les lleven a emprender, para que se formen o reciclen con el objetivo de ser capaces de afrontar los retos de este futuro distinto que nos toca vivir y para el que debemos de estar preparados.

  1. Contribuir, desde la educación económica y emprendedora, a la formación para la vida.
  2. Prevenir el analfabetismo económico.
  3. Formar al profesorado.
  4. Elaborar y proporcionar materiales didácticos, con ejemplos y prácticas, adecuados a cada nivel educativo.
  5. Contribuir al desarrollo de la inteligencia emocional y los valores, a través de la educación económica y emprendedora.
  6. Fomentar el interés en la educación económica y emprendedora.
  7. Patrocinadores del proyecto

Los destinatarios del proyecto a los que queremos llegar son los centros educativos de la Comunidad de Castilla y León de Educación Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.

“Cuida de los pequeños gastos; hasta un pequeño agujero puede hundir un barco.”

Benjamin Franklin