El informe PISA 2012 incluyó por primera vez la evaluación de la competencia financiera de los estudiantes de 15 años, junto con la evaluación de las competencias en matemáticas, ciencias y lectura, además de la resolución de problemas. En este boletín se presentan los resultados en competencia financiera relativos a España, relacionándolos con la media de la OCDE y con un conjunto de variables (género, condición de inmigrante, repetición de curso, educación de los padres, tamaño de la localidad y competencias en matemáticas y lectura).

 ¿Qué mide la competencia financiera?

  • El conocimiento y comprensión de conceptos y riesgos financieros
  • Las habilidades, motivación y autoconfianza para aplicar dichos conocimientos a la toma de decisiones eficaces en un amplio conjunto de contextos monetarios
  • La capacitación para participar activamente en la vida económica y mejorar así el bienestar de los individuos y de la sociedad

 ¿Cómo se evalúa la competencia financiera en PISA?

Situando al estudiante en diferentes contextos económicos y valorando cómo se desenvuelve en ellos. En particular, se trata de evaluar sus conocimientos y habilidades en relación con:

  • Tratamiento del dinero
  • Realización de transacciones económicas
  • Utilización de instrumentos financieros (tarjetas bancarias, cheques, cuentas bancarias y divisas)
  • Planificación y gestión del presupuesto
  • Capacidad de identificar y manejar riesgos
  • Conocimiento de los derechos y responsabilidades de los consumidores, de las consecuencias de determinadas actividades económicas y de la necesidad de informarse antes de adoptar determinadas decisiones financieras.

La figura 1 muestra que la puntuación media en competencia financiera de los estudiantes españoles se encuentra por debajo de la media de la OCDE. Ello es debido, principalmente, al menor porcentaje de alumnos con un nivel alto de competencia financiera (4% frente a un 10% en el contexto OCDE). De hecho, España es uno de los países con menor proporción de alumnos en el nivel 5, al mismo nivel que la Federación Rusa y Croacia y solo por encima de Italia y Colombia (véase figura 2). La proporción de estudiantes españoles en el nivel 1 o inferior (17%) es similar al que presenta la OCDE (16%). Los países de la OCDE mejor situados en este nivel de competencias son Estonia (5%), Flandes-Bélgica (9%) y Polonia (10%)

La comparación de los resultados en competencia financiera, frente al rendimiento mostrado en matemáticas y lectura, que se muestra en la figura 3, ofrece resultados interesantes. En el promedio de la OCDE, el 74,7% de la variabilidad de la competencia financiera refleja destrezas que están incluídas en la evaluación de matemáticas y lectura. El 25,3% restante es la variabilidad que es medida únicamente por la evaluación de la competencia financiera. En España, estos porcentajes son del 64% y el 36%, Cabe destacar el mayor peso que en España tienen las matemáticas en la explicación de la competencia financiera, el mayor de todos los países evaluados en 2012.

La figura 4 muestra las difencias en las puntuaciones en competencia financiera por género. Las chicas españolas obtienen puntuaciones inferiores a los chicos, siendo las diferencias por género mayores en España que en la media de la OCDE (6,2 puntos frente a 0,7, respectivamente). Sin embargo, estas diferencias no son estadísticamente significativas en ninguno de los dos casos.

Las mayor brecha de género en el caso español puede deberse a que el porcentaje de chicas en los niveles de competencia 2 y 3 es mayor que su equivalente en la OCDE (64% frente a 56%), mientras que en los niveles 4 y 5 ocurre lo contrario (20% frente a 30%). La mayor diferencia en la distribución por niveles se produce en el nivel más alto de la competencia. En este nivel 5 se sitúa el 4,5% de los chicos españoles frente al 3% de las chicas, mientras que en el contexto OCDE estos porcentajes son del 11% y 8%, respectivamente (véase figura 5).

La figura 7 es elocuente al mostrar que la población inmigrante obtiene peores resultados en competencia financiera que la población nativa en los dos contextos económicos estudiados. Las diferencias son mayores en España (52 puntos) que en la OCDE (37 puntos), a pesar de que el porcentaje de población inmigrante es ligeramente inferior en España (figura 6).

La figura 8 recoge el porcentaje de alumnos con al menos un padre o madre con educación terciaria. Como se ve, las diferencias entre España y la OCDE son mínimas. El 49% de los estudiantes españoles tiene un progenitor con educación superior. En la OCDE ese porcentaje es del 48%.

En consonacia con otros informes sobre PISA, los alumnos que pertenecen a familias con al menos un progenitor con educación terciaria presentan mejores resultados en competencia financiera que los alumnos que se encuentran en esa situación. No existen diferencias al respecto entre los estudiantes españoles y los de la OCDE.

Los datos de la figura 10 ponen de manifiesto el porcentaje mucho mayor de alumnos repetidores en España. que en la OCDE (32% frente al 12%).

La comparación de las puntuaciones alcanzadas en la evaluación de la competencia financiera entre no repetidores y repetidores es favorable a los primeros en las dos áreas geográficas analizadas en la figura 11. Sin embargo, la brecha entre repetidores y no repetidores es inferior en el caso español. De hecho, la puntuación de los repetidores españoles es superior a la de sus homólogos de la OCDE.

Como se desprende de la figura 12, la mayor parte de los alumnos evaluados en PISA competencia financiera asisten a escuelas situadas en municipios de tamaño mediano (de 3.000 a 100.000 habitantes). Las diferencias en la distribución de los estudiantes según tamaño de la localidad son mayores en la OCDE que en España. En este último caso, el porcentaje de niños que asisten a municipios de mayor tamaño es casi 10 puntos superior al valor correspondiente en la OCDE.

La figura 13 pone de manifiesto que en los municipios de mayor tamaño se obtienen mejores resultados en competencia financiera. Ello ocurre tanto en el contexto español como en la OCDE. La diferencia entre las puntuaciones de los estudiantes de centros localizados en municipios de más de 100.000 habitantes, con respecto a los municipios de menor tamaño, es similar en España y la media de la OCDE (15 puntos frente a 13, respectivamente).

Conclusiones

  • El nivel de competencia financiera de los estudiantes españoles se encuentra por debajo de la media de la OCDE. Ello es debido, principalmente, al menor porcentaje de alumnos con un nivel alto de competencia financiera.
  • Un 64% de la variación de los resultados en competencia financiera en España es medido por las competencias en matemáticas y lectura. El porcentaje de variación de la competencia financiera explicado por la competencia en matemáticas es en España el más elevado de toda la muestra de países evaluados.
  • Las chicas españolas obtienen puntuaciones inferiores en competencias financieras que los chicos, aunque las diferencias encontradas no son estadísticamente significativas.
  • La condición de inmigrante afecta a las puntuaciones alcanzadas en competencia financiera en sentido negativo.
  • El nivel educativo de los padres influye positivamente en la competencia financiera de sus hijos.
  • Los alumnos que han repetido curso muestran peores resultados que los no repetidores. La brecha entre estos colectivos es inferior en España que en la OCDE. La puntuación de los repetidores españoles es superior a la de sus homólogos en la OCDE.
  • Municipios más grandes se asocian con mayores puntuaciones en competencia financiera.

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lunes, 23 ene, 2017|