El 13 de diciembre, en la sala Gordón Ordás del Edificio Albéitar, perteneciente a la Universidad de León, la presidenta de nuestra fundación, Dña. Mª Jesús Soto, impartió una charla a los integrantes de la Asociación de Alumnos y Antiguos Alumnos de la Universidad de la Experiencia (ASUNEX).

Fue una charla informal, en la que Mª Jesús Soto trató de suavizar ese vértigo que los asistentes pudieran estar sintiendo en un mundo en constante transformación como el que vivimos, aportando algunos consejos económicos que sugirió poner en práctica en el entorno familiar.

Ser realista y afrontar los problemas con objetividad y valentía, sin cerrar los ojos ni retrasar aquello que conviene acometer; preocuparse por lo que verdaderamente se puede cambiar dejando de lamentar aquello que ya no tiene remedio; y apoyarse en valores perdurables y en el conocimiento, fueron algunos de los temas tratados.

El control de los gastos y su división en imprescindibles, necesarios y prescindibles al hacer el presupuesto anual entre los miembros de la familia, fue una de las ideas más recomendadas. También, apoyar el diálogo sobre temas económicos entre todos sus integrantes, y aprender a decir con determinación y realismo: “no nos lo podemos permitir”, una frase que muchos asistentes habían escuchado repetidamente en su infancia, cuando era imperativo gestionar eficazmente recursos limitados, definición misma de la palabra economía. Muchos supieron gestionar con éxito sus asuntos financieros llevados intuitivamente por las circunstancias de necesidad que les tocó vivir, aunque de nadie recibieran conocimientos en esas materias por aquel entonces.

Hoy en día, sin embargo, no nos sirve solo la intuición. Es de suma importancia ampliar los conocimientos económico-financieros pues las circunstancias son más complejas y, la crisis que ahora sufrimos, tras la del 2008 y el COVID, ha provocado cambios profundos: tecnológicos, bancarios, energéticos, etc., cambios que se comentaron durante la conferencia para los que conviene estar bien preparados porque transforman nuestras rutinas y, al mismo tiempo, abren ventanas de oportunidad.

La formación en economía y finanzas, así como en valores como la responsabilidad y el respeto, servirán para saber equilibrar mejor el patrimonio y la liquidez, nos enseñarán a ahorrar sabiendo que podemos generar rentabilidad impulsando proyectos de interés para el futuro de los jóvenes, y evitará que podamos caer en engaños y estafas como las de las preferentes o los sellos, conocidas por muchos de los asistentes.

Cuando se toman las medidas correctas, guiados por una buena formación acompañada de valores intemporales que, esos sí, se mantienen intactos por mucho que el tiempo pase y el mundo se transforme, es posible salir fortalecidos de las crisis. Los asistentes han vivido varias y nos aseguran que esta también pasará.